Los niños sueñan con ser futbolistas. Pero no por el dinero o la fama. No es por la gloria ni por la posibilidad de sostener cada cuatro años la copa de la FIFA ante todo un país enfervorizado. Los niños sueñan con ser futbolistas porque eso garantiza despertarse cada mañana junto a una mujer absolutamente increíble. Eso es labrarse un futuro como dios manda. ¿Ejemplos? Tenemos unos pocos en cada una de las selecciones que acuden a Sudáfrica. Aquí tienes algunos de los más espectaculares.