
No recordamos la última vez que una mala nos resultó tan atractiva. Y en Ángel o Demonio, Carla Nieto borda su papel de satánica corruptora de inocentes de tal manera que, incluso sabiendo que lo que vemos es ficción, nos entran ganas de caer en la tentación. Porque lo que es real y muy real es un cuerpo como el suyo, por el cual nos santiguamos, rezamos padrenuestros y avemarías y hacemos el Camino de Santiago, si hace falta. Perdónanos, Carla, porque queremos pecar.
Está esta tremenda tendría que estar más en otro mejor puesto
Sin duda se merece estar del 10 para arriba. Tiene uno de los culos más preciosos que he visto!