LA FANTASIOSA
Concha, 21, Estudiante de veterinaria, León
“Me había pasado todo el día en clase pensando en unas cuantas cosas que no debería haber estado pensando en clase, ya me entendéis, así que decidí compartirlas con mi novio por teléfono. Él me dijo que estuviera lista para él cuando llegara a casa y quedamos en no decir una palabra durante toda nuestra ‘sesión de seducción’. Al llegar me solté el pelo, me puse el perfume que sé que le vuelve loco y me vestí con una de sus camisas blancas, pero mucho
más escotada de lo que él la suele llevar, claro. ¡Nunca me había sentido tan sexy! Pero el saber que mi novio podía llegar en cualquier momento lo hacía más excitante todavía.
De pronto oí la llave girar en la cerradura y él, sin decir nada, llegó y empezó a besarme por todo el cuerpo. Se notaba que estaba tan excitado como yo. Me empezó a desabotonar la camisa y… ¡Solo os diré que tardamos mucho rato en hablar uno con el otro!”.
DÓNDE CONOCER A CHICAS COMO YO:
“En el gimnasio o en la facultad, donde paso más tiempo”.
QUÉ DEBES DECIRME:
“Háblame de lo que sea: cine, libros, lo que hayas leído en el periódico...
Cualquier cosa que sea estimulante”.
DATO GANADOR:
“El último día de San Valentín, mi actual novio me dejó de piedra: al levantarme me encontré en la mesa de la cocina el jarrón precioso que había visto en
una tienda días antes, lleno de rosas amarillas. A eso le siguió un desayuno riquísimo en un sitio muy elegante y a la vuelta vimos en casa Desayuno con
diamantes. ¡Un día perfecto!”.
LA TÍMIDA
Isabel, 29, Peluquera, Málaga
“Después de pasar varios meses coqueteando, un chico del trabajo se atrevió a pedirme una cita. Sí, ya sé lo que estáis pensando, ¡pero también hay peluqueros heterosexuales! A mí me gusta ir
despacito con los chicos y se lo dejé
muy claro, aunque este era tan mono
y llevábamos tanto tiempo uno detrás
del otro… Habíamos quedado para
cenar en un restaurante del centro y
al llegar descubrí que estábamos en
un reservado precioso, con velas,
¡hasta vino un violinista en los
postres! Ya sé que a otras chicas
todo esto les parecerá una horterada
pero a mí me encantó. Incluso pidió
por mí, porque se acordaba de cosas
que le había dicho que me gustaban
y me pareció un detallazo. Total, que
según avanzaba la noche, tenía
claro que este chico no se me iba a
escapar. Un poco de piececitos por
debajo de la mesa, jugueteo con el
postre, unos cuantos besos
DÓNDE CONOCER A CHICAS COMO YO:
“Yo no soy mucho
de ir a discotecas, así que es más
probable que te acerques a mí en
una cafetería, dando un paseo
por el parque ¡o incluso en el
supermercado!”.
QUÉ DEBES DECIRME:
“Pregúntame por mis hobbies, por
la comida que me gusta, los sitios
que he visitado… Simplemente,
demuestra interés por mí. Parece
muy sencillo, pero no todos los
chicos lo hacen”.
DATO GANADOR:
“Me encanta
que os esforcéis. Un chico con el que
tuve una cita a ciegas me organizó
un picnic y estuvo genial”.
LA AMANTE DEL RIESGO
Alicia, 25, Ejecutiva de cuentas, Valencia
“Todo empezó con una noche de fiesta. Había quedado con mis amigas en casa de una de ellas. Bebimos, bailamos y luego cogimos un taxi para ir a un club. Allí empecé a bailar de forma muy provocativa con una amiga, concretamente la que está más buena de todas. Nos agarramos, nos besamos… Todo muy sexy.
En esto, me di cuenta de que un tío guapísimo que hacía un buen rato que no me quitaba ojo se acercaba y se ponía a bailar a mi lado, cada vez más cerca, hasta que de pronto estábamos los dos pegados, como si fuera una lambada. De repente me dejó y se puso a bailar y flirtear con mi amiga, pero eso, en vez de ponerme celosa, ¡me gustó aún más! Luego el novio de la chica se puso a bailar conmigo, todo eso sin que dejara de mirar al tío que me gustaba.
¡Fue súper excitante! No pasaron ni cinco minutos y ya estaba cogiendo otro taxi, pero hacia su casa. ¡Fueron los mejores preliminares de mi vida!”.
DÓNDE CONOCER A CHICAS COMO YO:
“En un bar o en un club, cuando las chicas han bebido un par de copas y están listas para aceptar las atenciones de un chico elegante”.
QUÉ DEBES DECIRME:
“Mejor que hablar, prefiero que me escuches y pongas atención a lo que te cuente. Puedes hacerme algún cumplido sobre mi ropa o preguntarme qué música me gusta, porque demuestra que estás interesado en mí”.
DATO GANADOR:
“Procura vestir bien. No estoy diciendo que te pongas un esmoquin, pero una americana y unos zapatos bonitos, por ejemplo, pueden marcar la diferencia”.